Lactancia materna: cinco curiosidades que no te puedes perder

La lactancia materna es un fenómeno natural que ha servido para alimentar a nuestras criaturas durante toda nuestra historia como especie. Más allá de ser una fuente de nutrición, la lactancia materna es cobijo, afecto, protección inmunológica, apego…En este artículo, exploraremos cinco curiosidades sobre la lactancia materna que revelan la increíble complejidad y belleza de este proceso esencial en la crianza de los hijos. 

  1. Composición dinámica de la leche materna: una de las características más asombrosas de la leche materna es su composición fluida y cambiante. A diferencia de la leche de fórmula, que permanece constante en su composición, la leche materna se adapta continuamente para satisfacer las necesidades en evolución del bebé.
    Durante los primeros 3-4 días después del parto, la madre produce calostro, una sustancia amarillenta y espesa que es rica en anticuerpos y nutrientes esenciales para proteger al recién nacido contra enfermedades e infecciones. A medida que pasa el tiempo, la composición de la leche materna cambia. Así, tras el calostro, llega la leche de transición, que también tiene una composición adecuada y especial, y a las dos semanas tras el parto ya se produce leche madura.
    Todas ellas proporcionan un equilibrio óptimo de carbohidratos, proteínas, grasas, vitaminas y minerales para apoyar el crecimiento y el desarrollo del bebé en cada etapa. Lo que es aún más fascinante es que la composición de la leche materna puede variar incluso durante una misma toma. Cuando el bebé comienza a amamantar, la leche que obtiene al principio de la toma es más acuosa y rica en lactosa (y por ello más dulce) para satisfacer su sed y necesidades energéticas inmediatas. A medida que la alimentación continúa, la leche va cambiando, hasta que al llegar al final la leche es más cremosa y rica en grasas (y por ello, sacian).
    Además de cambiar durante la misma toma, durante la propia época de lactancia, durante los períodos de enfermedad, en función de la dieta materna, y en otras tantas circunstancias, la leche materna también es diferente en los recién nacidos prematuros, que en los nacidos a término, adaptándose así adecuadamente a sus necesidades especiales.

    2. Beneficios inmunológicos de la leche materna: la leche materna no solo es una fuente de nutrición completa para el bebé, sino que también está repleta de componentes bioactivos que fortalecen el sistema inmunológico del bebé y lo protegen contra enfermedades. Los anticuerpos, las células inmunitarias y los factores de crecimiento presentes en la leche materna ayudan a proteger al bebé contra infecciones bacterianas, virales y fúngicas, proporcionando una capa adicional de defensa durante los primeros meses de vida, cuando el sistema inmunológico del bebé aún es inmaduro. Además, la leche materna tiene la capacidad de adaptarse a los patógenos específicos a los que el bebé está expuesto. Cuando la madre genera anticuerpos contra microorganismos patógenos, estos también se transfieren a la leche materna y se transmiten al bebé durante la lactancia. Este proceso, conocido como transferencia de inmunidad pasiva, ayuda a proteger al bebé contra enfermedades específicas a las que la madre ha estado expuesta, proporcionando una inmunidad temporal adicional.

    3. El papel del contacto piel con piel en la lactancia materna: el contacto piel con piel entre la madre y el bebé es una parte integral del proceso de lactancia materna que va más allá de la nutrición. Cuando un bebé es colocado desnudo sobre el pecho desnudo de su madre inmediatamente después del nacimiento, se establece una conexión poderosa que estimula la liberación de hormonas clave, como la oxitocina y la prolactina, que son esenciales para la producción de leche materna y el establecimiento de la lactancia exitosa. Además de facilitar la lactancia, el contacto piel con piel también tiene beneficios fisiológicos y neurológicos para el bebé. La temperatura corporal de la madre ayuda a mantener al bebé caliente y regulado, mientras que el latido del corazón y la respiración de la madre proporcionan un ritmo calmante que imita el ambiente uterino. Estas condiciones promueven la relajación y la seguridad del bebé, lo que facilita el inicio y la continuación de la lactancia materna.


    4. Variedades regionales en la práctica de la lactancia materna: aunque la lactancia materna es un fenómeno universal, las prácticas y actitudes hacia ella pueden variar significativamente según la región geográfica, la cultura y las creencias religiosas. En algunas culturas, como en ciertas partes de África y Asia, la lactancia materna es la norma cultural y se considera un acto natural y esencial en la crianza de los hijos. Las madres en estas regiones a menudo amamantan a sus bebés en público sin inhibiciones ni estigma, y la lactancia materna es celebrada y apoyada por la comunidad en general. Sin embargo, en otras partes del mundo, especialmente en culturas occidentales, la lactancia materna puede enfrentar desafíos únicos debido a las normas culturales y sociales. En algunos casos, la lactancia materna en público puede verse con incomodidad o desaprobación, lo que lleva a algunas madres a sentirse avergonzadas o presionadas para ocultar la lactancia o abstenerse de amamantar en público. Estos desafíos culturales pueden dificultar que las madres se sientan apoyadas y empoderadas para amamantar, lo que resalta la importancia de promover una cultura de apoyo a la lactancia materna en todas las comunidades. Sabemos que el hecho de que el entorno de la díada madre-bebé apoye la lactancia y ayude es un factor que facilita el establecimiento y prolongación de la lactancia materna. Es importante que pidas ayuda a tu asesora de lactancia o IBCLC si estás atravesando dificultades en tu lactancia.

    5. Lactancia materna prolongada y beneficios continuos: aunque la recomendación de la OMS es amamantar exclusivamente durante los primeros seis meses de vida y continuar amamantando junto con la introducción de alimentos sólidos hasta al menos el segundo año de vida, algunas madres optan por prolongar la lactancia materna, que es la continuación de la lactancia materna más allá del segundo año de vida del bebé. La lactancia materna tiene una serie de beneficios continuos para la salud y el bienestar del niño, así como para la madre, por lo que beneficiarse durante tanto tiempo como ambos quieran será positivo para la diada madre-bebé.

    ¿Conocías estas curiosidades sobre la lactancia materna?

    La lactancia materna ofrece muchos desafíos y dificultades en los que tu asesora de lactancia o tu IBCLC pueden ayudarte siempre que amamantar sea tu elección